lunes, 23 de noviembre de 2020

Primera carta a Camila

Siempre viví con dudas. Creo que moriré así.

Tu papá es un ser muy noble a pesar de que ha tenido una vida difícil. No he podido responder muchas de sus preguntas y es que no sé cómo hacerlo. Lo único que puedo decirle es que ya no hay vuelta atrás, lo que somos hoy en día es la consecuencia de buenas y malas decisiones del pasado, y gracias a todo eso es que estás aquí leyendo ésta carta.

Como te decía, la nobleza es lo que define a tu padre, además de la justicia de sus sentimientos, es decir, solamente le da su amor a quien se lo merece, y tú eres la primera de su lista.

Cuando escribía éstas líneas aun no habías nacido pero ya me gustaba cerrar los ojos e imaginarte sonriendo con tus rizos traspasados por el sol. Y es que estoy seguro que serás alegre y serena, que traerás tranquilidad a tu padre y que con solo mirarlo le enseñaras a ver el mundo a través del hermoso brillo de tus ojos.

No lo niego, me siento impaciente por conocerte, y deseo que cuando eso suceda el tiempo empiece a pasar más lento, y yo pueda verte convertida en mujer y que te sientes conmigo en la grama de algún parque, nos quitemos los zapatos y comamos helado de chocolate, y que a tu lado jamás me sienta viejo…