Tu papá es un ser muy noble a pesar de que ha tenido una vida difícil. No he podido responder muchas de sus preguntas y es que no sé cómo hacerlo. Lo único
que puedo decirle es que ya no hay vuelta atrás, lo que somos hoy en día es la
consecuencia de buenas y malas decisiones del pasado, y gracias a todo eso es
que estás aquí leyendo ésta carta.
Como te decía, la nobleza es lo que define a tu padre, además
de la justicia de sus sentimientos, es decir, solamente le da su amor a quien
se lo merece, y tú eres la primera de su lista.
Cuando escribía éstas líneas aun no habías nacido pero ya
me gustaba cerrar los ojos e imaginarte sonriendo con tus rizos traspasados por
el sol. Y es que estoy seguro que serás alegre y serena, que traerás
tranquilidad a tu padre y que con solo mirarlo le enseñaras a ver el mundo a través
del hermoso brillo de tus ojos.
No lo niego, me siento impaciente por conocerte, y deseo
que cuando eso suceda el tiempo empiece a pasar más lento, y yo pueda verte
convertida en mujer y que te sientes conmigo en la grama de algún parque, nos
quitemos los zapatos y comamos helado de chocolate, y que a tu lado jamás me
sienta viejo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario